La alianza que une a Donald Trump con Silicon Valley, meca de la industria tecnológica de Estados Unidos, ha empezado a resquebrajarse. En las últimas semanas, los gigantes de la inteligencia artificial han llamado a ralentizar el desarrollo de esta tecnología antes de que pueda escapar al control humano. Aunque los casos de ciberataques perpetrados por agentes autónomos se acumulan, la petición ha indignado a una Casa Blanca que prioriza la aceleración para no ceder en su carrera contra China.
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