Google respira con alivio. La esperada sentencia antimonopolio contra el gigante tecnológico no le obligará a desprenderse de su navegador Chrome, como había solicitado el Departamento de Justicia de Estados Unidos, al considerar que esa medida “sería increíblemente complicada y muy arriesgada”. No obstante, el fallo dictaminado este martes ordena una reestructuración del popular motor de búsqueda de la compañía, consolidado durante las dos últimas décadas como puerta de entrada a internet.
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.AceptarPolítica de privacidad